Quabit aguanta, hasta donde puede, (a) los Adema(n)res de León

El Quabit Guadalajara cae en los cuartos de final ante uno de los favoritos al título (25-21). De más a menos, los alcarreños estuvieron en el partido hasta los últimos diez minutos, sostenidos en portería por Hombrados. Costoya, con siete tantos, capitalizó el ataque de los leoneses.

Ya con el Logroño y el Puente Genil en semifinales, saltaron a la pista del Madrid Arena Abanca Ademar de León y Quabit Guadalajara. Dando color morado y mucho calor, los aficionados guadalajareños comenzaron llevando en volandas a su equipo, que llevó la iniciativa en el marcador en algunos tramos de la primera parte. Eso sí, sin ventajas significativas (6-8, en el minuto 15 fue la máxima). Ademar fue engrasándose poco a poco al ritmo de Costoya.

Joseja, ese jugador-presidente-institución, hacía soñar a los de Cesar Jesús Montes Aguera, mostrando las tablas y experiencia que necesitaba su equipo. Los nostálgicos, además, podían disfrutar del duelo Juanín-Hombrados, cuya tercera arista era Rafael Guijosa en el banquillo leonés. Venía a la cabeza Túnez 2005, Barcelona 2013…las ganas de no hacerse mayor, o de querer ser siempre niño, como prefieran. Con una falta a tiempo cumplido que el alcarreño Parra no pudo convertir, el encuentro se fue al descanso igualado (11-11).

Pero la segunda parte…

Salió mejor de vestuarios el subcampeón de Asobal. Y lo haría para coger las riendas de un marcador que ya no soltaría. Según pasaban los parciales de cinco minutos, la ventaja se fue incrementando de manera progresiva (primero de dos, luego de tres, posteriormente de cuatro -ésta sostenida durante cerca de 15 minutos-) y el tiempo se acababa. Quizá las últimas opciones del Quabit Guadalajara murieron en el minuto 52 cuando, con opción de ponerse a tres, perdieron los este viernes visitantes la pelota. Juanín, a la contra, ajustició al tantas veces compañero suyo en la selección para poner una ventaja que ya posteriormente sería insalvable.

25-21 señaló el electrónico finalmente, que sirvió para certificar dos cosas: que el Quabit rindió como el resto de la temporada, de más a menos; y para que, a pesar de todo, la afición lo pasara bien. Porque Guadalajara es agradecida. Porque sabe de dónde viene su equipo. Y jugar en Madrid toda una fase final de la Copa del Rey no se hace todos los días. Disfrutemos de las pequeñas cosas.

Texto y foto: Álvaro Díaz (@AlvaroDiaz_87)

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